La industria de la impresión está cambiando de a poco, y en La Imprenta Verde tratamos de llevar ese cambio a lo concreto: al taller, a los insumos que elegimos y a cómo trabajamos cada pedido.
Una de las decisiones más simples pero más importantes es el tipo de tinta. Trabajamos con tintas de base vegetal, que evitan compuestos tóxicos y reducen la contaminación asociada a la impresión tradicional. Junto con esto, priorizamos papeles certificados FSC, que garantizan un origen responsable de la materia prima.
[PENDIENTE — confirmar con el equipo si el taller usa o está evaluando energía renovable (solar u otra) en sus procesos, para reflejarlo aquí con datos reales de LIV y no como afirmación genérica.]
La impresión digital bien planificada también ayuda: permite tiradas más ajustadas a lo que realmente se necesita, con menos desperdicio de papel y tinta.
Elegir cómo se imprime algo —con qué tintas, sobre qué papel, con qué proceso— también dice algo de la marca que hay detrás. Para nosotros, es parte del oficio.
