Detrás de cada pedido que sale de nuestro taller hay un equipo que se conoce por nombre, no por cargo. Martita lidera; Valeria mantiene todo en orden desde la oficina; Andrés y Sergio le dan forma a cada pieza en las máquinas; Ricardo se asegura de que cada pedido llegue donde tiene que llegar.
Los lunes y los viernes nos sentamos a planificar juntos; el resto de la semana, el taller no para. Aquí no se busca el ritmo de una fábrica grande: se busca el ritmo correcto, el que permite hacer bien las cosas. Por algo hay quien ha llegado desde empresas mucho más grandes buscando exactamente eso: menos apuro, más oficio.
(Placeholder — se completa con fotos y fichas reales del equipo.)
