La Imprenta Verde no partió de cero: nació dentro de una imprenta familiar con más de 50 años en el rubro, fundada por los papás de Martita Silva, quien hoy lidera esta nueva línea. En algún momento de ese camino, cuenta Martita, «se me ocurrió crear la imprenta verde». Fue una idea que no buscaba reinventar el negocio familiar, sino ponerlo al servicio de algo distinto. Ella misma es la primera en reconocer que esto no partió con un plan de negocios bajo el brazo: «no estoy tan segura de qué tan rentable puede llegar a ser como negocio, pero sí como un aporte a la sociedad. De eso estoy absolutamente convencida.»
(Placeholder — se complementa con el contenido del cuestionario de marca y la entrevista grabada.)
